sábado, 5 de julio de 2014

Juego de palabras

La última vez que quise jugar con las palabras me dijeron que estaban completas.

Comienzas a pensar y descubres que el tiempo no todo lo cura y más bien es todo locura. Te llenaste de charlas pre meditadas sin interlocutor alguno, y te ves en una constante mono tonía deseando otro par de brazos que empujen.

Te das cuenta que perdiste tus sentimientos encontrados y dependes de la fe en tu laicidad, porque ni Dios se ha pre sentado diciéndote sus intenciones ni invitado a un par de rones.

Gira sol, gira luna, en minutos pasan vientos. Aspavientos que magnifican tu incertidumbre.

Los re cuerdos intentan aconsejarte, y los re locos te llevan de la mano. Al final lo importante es haber comenzado bien.

¿Recuerdas cómo solíamos recordar? ¿Hará falta un examen más? ¿Una prueba que pruebe que a pruebas esto no resiste?

El problema es que te la pasas pre sintiendo y nunca te animas a sentir nada, andas pre ocupado y nunca te ocupas de tus asuntos. La vida es un torno sin retorno del que no tiene caso arrepentirse.

En hora buena te diste cuenta de que puede no haber ocaso en tu caso, el tiempo no es tan escaso. Fuiste a trazar los planes atrasados, esos  que estaban olvidados luego de no haber tenido suerte en los dados. El futuro no está dado, aún.

Llena de confianza tu ropa y a los sueños perfúmalos de gloria, si algo sale mal, encontrarás a quien pague la fianza y se esfume en tu boca.

Diste una gran batalla, vaya talla te dejaron marcada.


Estarás bien pronto y dejarás tu impronta como testimonio del monomio en el que te convertiste tras haber abandonado la jaula del pasado. No lo dudes.

martes, 1 de julio de 2014

De vuelta y con otro semblante

Escribir estando feliz es tan complicado como describir el olor de un perfume luego de haber aspirado decenas de ellos.

Hubo una época, hace poco, en la cual escribía diariamente, las personas que veía en la calle eran una especie de pequeños textos que me daban ideas sobre cualquier cosa; por ejemplo, en frente de la Biblioteca Nacional vi a una señora de unos 60 años paseando a su gallina, la llevaba con collar y todo el cuento. Supuse que se arrepintió de torcerle el pescuezo cuando la gallina se quedó inmóvil, como presintiendo lo que sucedería y la miró a los ojos, ese momento le recordó a la señora la vez en que su abuela la mandó a coger una gallina para preparar el almuerzo y ella, que tenía 8 años, se la llevó lejos para que escapara, y así fue como, en vez de sancocho de gallina, en el almuerzo familiar hubo que pedir arroz chino.

Todos los días vi personas llorando, en mi grupo de amigos es normal, pero de camino a la universidad el llanto se deslizaba por diferentes texturas de piel en múltiples contextos: en un bus medio vacío, en un bus medio lleno, en un Transmilenio medio a punto de explotar, en la séptima con 19, por la Tadeo, por Las Aguas, por el Chorro de Quevedo, por el puente de la 26 con quinta, en fin, era curioso porque a pesar de sentirme como la peor persona del mundo, por cosas feas que pasaron, yo no lloraba, era como si la gente que veía extrapolara un sentimiento no quería que pululara más. Pero con tanta tristeza a mi alrededor era difícil que no me pasara nada, a veces creo que la tristeza se propaga más rápido que un viral de Youtube o un Spam de Twitter, Y PUM, ya no veía a la gente como detonadora de imaginación sino como inspiradora de desaliento. Cuando la tristeza me golpea me defiendo con escritura y notas musicales, así que llegó el tiempo de la catarsis en Word y el mareo sobre el piano.

Las entradas que en mayor cantidad y más rápido se han leído en este blogg fueron las de esa época, luego la vida se arregló, dejé de escribir y me dediqué a disfrutar el momento.

¡PERO NO ATEN CABOS AÚN! No volví a teclear porque esté triste, no, puede decirse que este es mi momento de plenitud, los días son más brillantes, el amor menos empalagoso y todavía falta la mitad del mundial. El propósito de esta nota es simplemente el de volver, estar activo, tanta paz mental en vacaciones es contraproducente, así que llegué a las siguientes conclusiones:

1. La gente te lee más cuando les cuentas tus tragedias y no tus logros.
2  Twitter no está hecho para gente feliz, si twiteas sobre tu felicidad y lo bien que te va en el amor, te dejan de seguir o te silencian, a menos que seas famoso.
3. Ser feliz no es tener una vida perfecta, es aprender a disfrutar los instantes, hasta los que uno quisiera que no se repitieran.
4. Nuestra violencia verbal es tan dura y abundante como la física.
5. Este país está tan jodido que nos matamos porque nos echan harina en el pelo.
6. Me voy a seguir poniendo las camisas de los equipos diferentes a Colombia para que pierdan, ya me puse la de Chile y Uruguay, estoy a la espera de la de Brasil.
7. Dani Alves se parece a Mugatu, el de Zoolander.
8. Cada vez que Javier Fernández le dice a Teófilo “Don Teo”, muere un panda bebé.
9. Ser feliz debería darme más motivos para escribir que los que me da estar bajo de nota
10. En realidad, el amor no es tan grave.
11. Soy re malo poniendo títulos
12. Ya no sé qué más concluir al respecto.

No todo ha sido perfecto, en estas dos semanas me orinó una perra, se me rompió la cama, se robaron los tacos de la luz, cortaron el gas por exceso de pago, me doblé el pie en una piscina sin agua y me vomitó un perro. Pero estoy feliz y seguiré escribiendo.

domingo, 1 de junio de 2014

Al mil por ciento

¿Por cuánto pasamos para volvernos a encontrar? Dejamos atrás varios cuerpos, caricias, labios, susurros, sonrisas, caminatas, cervezas, bailes, gente, llanto, furias, vacíos,  ignoradas, más labios, más caricias, más cuerpos…

Hoy volvimos a tomarnos de la mano, como la primera vez; volvimos a acariciarnos el rostro, como la primera vez; volvimos a juntar nuestras sombras y nuestro sudor, como la primera vez. Estamos llenos de primeras veces.

Hay momentos en los que no sé cómo sentirme, por un lado está la infinita alegría de tenerla conmigo de nuevo, ese entusiasmo que me llevó a  comer como de costumbre, despertar y tener a quién escribirle y dedicarle mis pensamientos cada que veo algo bonito por la calle. Del otro lado están los recuerdos tristes que le quitan la fuerza a este tren cargado de momentos felices que nos faltan por compartir.

Perdóname si siento temor, si el miedo me domina y de la nada hago un comentario que hace palpitar viejas heridas. Perdóname si duro en silencio mucho tiempo porque las palabras se me enredan en la garganta. No me juzgues con la mirada si no tengo todas las respuestas, y no me des la espalda cuando mis argumentos no sean tan fuertes. Tenme la paciencia de un pescador en una temporada de escasez.

De mí tendrás las cosas que más aprecias y de a poquito dejaré regadas por el camino las que no te gustan, hice un listado de 64 errores que cometí en el pasado y no estoy dispuesto a repetirlos. Quiero que sepas que mi cambio no es por ti, que los errores que no quiero cometer no son directamente por tu influencia, los quiero dejar atrás por mí, porque también me hacen daño. El verdadero cambio no se da para satisfacer a alguien, se da para ser feliz y amarse uno mismo, y no puedo amarte como lo mereces si no estoy bien conmigo primero.

Con lo anterior no quiero decir que necesito estar solo, no, para nada; todo lo contrario, te necesito conmigo, todos los días me haces falta, te veo en todas partes y cuando te tengo enfrente me siento como un niño chiquito al que le acaban de entregar el mejor regalo de navidad. Te soñé un mes completo, la virtualidad de tu imagen acompañaba mi siesta y cada mañana eras lo primero en que pensaba. Te necesité tanto… Y no estabas… Te necesito tanto, y ahora estás.  No puedo ignorar la felicidad cuando la tengo ante mis ojos diciendo que me ama mientras me besa la frente.

Estoy contigo al 1000%, sin dejarme afectar por comentarios que pretenden desestabilizar lo que vuelve a construirse. Estoy contigo al 1000%, creyendo en tu boca y en tus manos. Estoy contigo al 1000%, dando lo que no he dado por alguien que es casi todo.


La amo desde sus pies hasta su bobada infinita. No nos dejemos, de nuevo.

jueves, 22 de mayo de 2014

Estoy cansado de verte en todas partes

Tu boca en otras bocas
Tus pies en otras botas
Tu pelo en otro viento
Tus pecas en otra piel

Tus mentiras en otra mente
Tu mirada en otros ojos
Tus tetas en otro escote
Tu cola en otro jean

Tus manos en otros bolsillos
Tu caminar en otro andar
Tu silueta en otra sombra
Tu sudor en otra espalda

Tus libros en otra biblioteca
Tus letras en otras páginas
Tu voz en otro timbre
Tu figura en otras sábanas

Tu deseo en otras uñas
Tus marcas en otro cuello
Tu curva en otra cadera
Tu aliento en otra voz.


Estoy cansado de verte en todas partes.