sábado, 25 de mayo de 2013

Anónimo


-¿Y si simplemente te largas a llorar?

-¿Para qué?

-Para aliviar cargas.

-Para aliviar cargas prefiero follar.

-Pero no vas a follar, estás en tu cuarto y no vas a salir.

¿Y entonces a dónde me largo a llorar si no puedo salir?

-Lárgate adonde nunca has ido, al lugar donde habita tu humildad.

-Imposible, tocaría pagar  peaje y está caro, además hay un derrumbe de tristeza que no me deja pasar.

- Pues vete en avión.

- Menos, volar se hace difícil sin marihuana.

- Sabes quién te la puede ofrecer, ella llegaría a tu casa y podrían volar juntos.

-No quiero volar, no quiero llorar, mi humildad que se vaya a la mierda.

-Entonces compartes con ella, desde hace unos días estás en la mierda.

-Como sea, no lloraré, el cielo lo hace por mí.

-Melancólico hijueputa.

- Alucinación entrometida.

- Tengo unas pastillas que podrían servir.

-¿Pastillas para qué? ¿Para no ver espejismos?

- No seas imbécil, para largarse a la mierda, llorar y volver como si nada, acá tienes.

-Pero es un puto papel y un lápiz.

-¿Eres tan básico? Míralo de cerca, ¡No!, no tan cerca idiota.

-Pero no veo nada, la hoja está en blanco y el lápiz medio mordido, casi a la mitad.

- Es que es eso,  una hoja en blanco y un lápiz desgastado.

-¿Y esa mierda para qué me sirve?

-Plasma el derrumbe de tristeza en letras, testifica tu ansiedad mordiendo el lápiz, llena el 
espacio en blanco y quítale lo incierto al futuro.

-No entendí ni mierda.

- Eres básico Sebastián, básico, por eso preferiste llorar, ya te llevo una sombrilla para que no te mojes, y un saco que te abrigue en esta noche.

domingo, 31 de marzo de 2013

El “chicharrón” y el fútbol: grandes enemigos



Pareciera que entre más culinario el alias, más escandalosa la noticia.

En Colombia ya estamos acostumbrados a oír seudónimos como “Carecuchiilo”, “Monoleche”, “Churrias”, “Mugre”, “Gargajo”, “Pincher”, todos estos usados ya sea por jefes narcotraficantes, paramilitares, precandidatos presidenciales o cualquier otro delincuente. Últimamente hemos oído de “Fritanga”, narco detenido en su fiesta de matrimonio a la que se dice asistieron Silvestre Dangond y Jean Carlo Centeno entre otros famosos. También oímos de alias “Chorizo”, hombre de confianza del líder paramilitar alias “Mango”; pero el último que ha causado revuelo, aquel que se hace indispensable en la fritanga y es perfecto amigo del chorizo, se trata de: alias “Chicharrón”.

Carlos Alberto Rincón, alias “Chicharrón”, asegura, entre otras cosas, que a Santa fe lo compraron dos importantes narcotraficantes, ex jefes suyos: Luis Agustín Caicedo y Julio Lozano, para no oficiar ellos en ningún lado como miembros del equipo pusieron a Eduardo Méndez, ex presidente de Santa fe (2003-2007)a la cabeza del equipo. Recordemos que Méndez fue condenado a  prisión durante 70 meses en Estados Unidos por avisarle a Rafael Caicedo, narcotraficante, que lo estaban buscando para capturarlo.

“Chicharrón” no solo dice que Méndez fue algo así como el testaferro de Caicedo y Lozano para que los narcos pudieran lavar plata en Santa fe, también asegura que el expresidente cardenal mandó a torturar a unos “sapos”, quienes estaban dando información sobre las movidas de “Chicharrón”. Méndez no niega haber trabajado con narcotraficantes, él ha oficiado como abogado de Luis Caicedo, y del mismo “Chicharrón”, es un profesional y como tal acude a su labor de representante legal. Un muy buen informe realizó El Espectador en este tema. Ver informe de El Espectador

En 2010 ocurrió algo similar, las conexiones entre el “expreso rojo” y la mafia llevaron al pánico, justificado, de ingresar a la Lista Clinton, aquella de la que hoy, luego de 16 años, América de Cali ve cómo va queda en el pasado. Se llevó a cabo la operación “Cuenca del Pacífico”, que consistió en darle un golpe certero a la organización de narcotraficantes internacionales que trabajan directamente con las FARC y el cartel de Sinaloa. El ataque se llevó a cabo en Marruecos, España, México y Colombia. En el operativo fue capturado Luis Caicedo, y se incautaron casi 9 millones de dólares.  A partir del material hallado se concluyó que “no cabe duda de que parte de esas finanzas estuvieron encaminadas a financiar al equipo Independiente Santa fe” dijo en su momento el ex general Naranjo. Hoy, tras conocerse las declaraciones de “Chicharrón”, sumado a las investigaciones tras la operación “Cuenca del Pacífico” la cosa se va tiñendo de oscuro otra vez.  A la lista Clinton ingresan personas y empresas que trabajan en asociación con el narcotráfico, estar ahí implica, entre otras cosas, un miedo inversionista, porque no habrá patrocinadores que inviertan en un equipo manchado con el delito, que en cualquier momento puede acabarse, y si no hay patrocinadores el equipo vive de la taquilla, que en el caso cardenal a veces da pena.

Como santafereño me duele saber que el chicharrón no solo le hace daño a Angelino Garzón, sino que también hiere a mi equipo, no puedo negar la incertidumbre que me invade el saber que existe la posibilidad de ingresar a la lista Clinton y que todas estas noticias que surgen alrededor, que vinculan al ex congresista, que también ejerció la presidencia albirroja: Tulio César Bernal, además de las menciones esporádicas sobre César Pastrana, actual dirigente máximo de Santa fe, todo esto puede llegar a desorientar el buen trabajo que está llevando a cabo el equipo en la Libertadores y en la Liga, obviamente, no digo que esto se convierta, guardando las proporciones, en un partido Millos- Unión Magdalena mientras un carro-tanque dispara adentro del Palacio de Justicia. Que las investigaciones caigan a quien tengan que caer, así me duela en el alma ver a mi equipo, al que voy a alentar cada 15 días desde que tenía 7 años, investigado por tan dolorosa y vergonzosa acusación que es responsable de miles de muertes y miles de desapariciones, pero antes que el goce de un partido, está la transparencia del espectáculo. 

Notas ligeras: es asombroso cómo el chicharrón no solo unta la ropa, sino a todo un equipo de fútbol. 

DANIEL SEBASTIÁN ZAMORA QUIROGA

jueves, 10 de enero de 2013

QUIERO SER CONGRESISTA



He visto que ser congresista en Colombia es muy fácil, o eso aparenta serlo, ¿Qué difícil va a ser para alguien ir a escuchar a uno que otro pantallero refunfuñar porque su ley de subsidio para la gasolina no se aprobó, o presenciar cómo se sacan los trapitos para decir quién está más cochino? Por más sucios que estén y las descachadas que tengan los reeligen cada cuatro años, es divertido, divertido y además se le puede sacar provecho, ¿Por qué va a ser difícil votar el sí en un proyecto de ley si a cambio le dan trabajo a mi esposa, a mi primo, o me garantizan una embajada?

Los veo disfrutando de sus tres meses de vagancia, digo, de vacancia que a cualquiera le gustaría tener; pero es que tampoco les demos duro, descansan tres meses porque terminan exhaustos de aprobar decenas de leyes al final de su periodo, ahg, y que respondan las mujeres, ¿quién no descansaría de un periodo que dura 9 meses? Son 9 meses manchando sus hojas de vida y desangrando al país, eso se merece un descanso.

En nueve meses aprobaron la Ley Lleras, finalmente le dieron visto bueno  al TLC y avalaron la Reforma Tributaria.  Así que debería ser más tiempo, no deberían darles tres meses sino todo el año para que descansen, como sea hay que evitar que trabajen, miren lo que hacen los honorables congresistas cuando trabajan. No hay nada peor para los colombianos que un congresista haciendo su deber

Pero como todo va a seguir igual, gracias a Dios, me lanzaré como candidato en alguna lista para las próximas elecciones, viendo a Roy Barreras me doy cuenta que estar en una u otra da lo mismo, lo importante es lamboniar, por eso declaro mi admiración a Juan Lozano, que tiene el olfato preciso para la política. Hoy doy a conocer que siempre he sido partidario de que el país necesita un Cambio Radical, manteniendo, por supuesto, el talante Conservador del patriotismo, impulsado por la política Liberal de los grandes pensadores colombianos. Iré a visitarlos, y la primera estación que abordaré será la del Polo.

Voy a seguir el ejemplo de mis congresistas, voy a joder a Petro hasta que cambie la boina que ya debe tener adherida a su cuello cabelludo, pediré subsidio de gasolina, y cuando esté en vagancia pondré en debate cosas importantísimas, como la letra del himno o el escudo nacional.

sábado, 5 de enero de 2013

El buen rostro


Braulio se limpia la manga de la camisa bañada en sangre luego de golpear a su esposa. Margarita se maquilla en el tocador el morado de su pómulo derecho, y para disimular los vasos rotos del ojo se pone unas gafas Prada

Humberto y sus dos amigos absorben el aire cálido de la habitación tras haber fumado hierba toda la noche, entre incoherencias, sonrisas y labios resecos abren las ventanas y el humo comienza a disiparse.

Vanessa lava su ropa interior, hace poco terminó de trabajar y el último hijueputa con el que se acostó solo le pagó la mitad de lo acordado,  20 mil pinches pesos “¿Le sirven?” le dijo antes de cerrar la puerta.

Raúl y Carlos, jóvenes de jean y pelo suelto no pueden dormir, ambos caminan en círculos en la sala de su casa. Hace unas horas desfogaban su pasión sobre el cuerpo del otro, ¿Qué pensarán sus padres? ¿Qué pensarán sus novias? ¿Desde cuándo amar a alguien es pecado?

Camila y Daniela abren sus ojos, se miran fijamente y con los dedos dibujan una sonrisa en sus labios, ambas abrazan al hombre con el que pasaron la noche, lo acarician; él a penas las observa de reojo.

Fernanda recién entró a la casa, su desvelado esposo la esperaba en la sala, las marcas en el cuello la delatan, no pasó la noche con una sola persona, su esposo lo sabe y la abraza, su amor es más fuerte que la infidelidad sabatina, le pregunta si quiere chocolate y le prepara el desayuno.

Álvaro, aquél hombre alto y elegante, con la camisa desapuntada y algo de barro en los zapatos acaba de enterrar al finado que tenía por encargo.

Todos ellos ponen su mejor cara, se arreglan antes de entrar, nadie se saluda con nadie, son seres que coinciden en tiempo y espacio (y en desgracia, pero no lo saben).

Darío acaba de venirse en el rostro de una niña rubia, ella apenas tiene 15 años y se aguanta esto, todo por irse a otro país a buscar “un mejor futuro”. Darío la acompaña a la salida, la deja en el taxi luego de pagarle 60 mil pesos, la despide y se da vuelta, regresa caminando a su hogar, se lava las manos, se coloca la sotana, sale ante el público que hace un momento entraba, alza las manos  y dice: En el nombre del padre, del hijo y del espíritu Santo.