domingo, 26 de julio de 2015

Cuando era menos yo

Me hubiera gustado conocerla antes, cuando era menos consciente, menos capaz, más idiota, más sencillo. Me habría gustado conocerla cuando yo era menos yo.

Me hubiera gustado conocerla cuando tenía más errores de ortografía, cuando respiraba más suave, cuando escribía rimas, cuando me daba la oportunidad de fallar e intentarlo de nuevo. Cuando me sentía orgulloso de mí mismo

Me hubiera gustado conocerla cuando escuchaba neo, cuando no sabía qué estudiar en la Universidad, cuando mi problema más grande eran los trabajos de cálculo, cuando mis deseos eran puros y mi mayor pretensión consistía en coger de la mano a la chica que me gustaba.

Me hubiera gustado conocerla cuando su pelo era de otro color, cuando había menos sellos en su pasaporte, cuando le gustaba escribir, cuando posteaba lo que quería, cuando discutía por todo. Cuando el mundo era más pequeño.

Pienso en eso ahora porque me siento lleno de equivocaciones, ahíto por tantos futuros fallidos que se acumulan y me tapan los alvéolos.

Es que la conocí cuando calculaba todo, pesaba en una balanza cada palabra escogida y las mezclaba en frases delgadas pero sabrosas, evitando el engorde del discurso. Maldita sea, me hubiera gustado ser el mismo idiota de antes, que pensaba menos y se atrevía más, con menos ego, que se reprochaba más no haberlo intentado que haber fallado.

“Cuán inútil es lamentarse por los caminos que no tomamos”, escribí hace unos años, y aquí sigo, repitiendo reflexiones redundantes repletas de una rabia ruin que ríe y ruge como ruleta rusa recién disparada.

Me hubiera gustado conocerla cuando yo era menos yo, cuando seguro hubiera podido ofrecerle mucho más que solo palabras. 

lunes, 22 de junio de 2015

EN FUEGO CRUZADO


Push pla scratch bam pow. Esquiva que te van a dar. ¡Push  pla pow bam pum! Sé más rápido que te van a alcanzar.

Estás en medio de un fuego cruzado y te quedaste sin balas, tu trinchera no resistirá demasiado. Mira por los orificios y aprovecha un descuido. Resguardarte en otro lado. Push pla pooom. ¡Corre ahora que hay oportunidad!

Tatatatata, qué caliente está esto. Ver quién dispara es suficiente para sentir todo el arsenal impactando en el pecho. Pum pum boom.

El refugio es tan efímero como una buena idea y tan perenne como el bullying a Petro. Pum pa tum. ¡Cierra los ojos que viene una foto bomba!

Tu corazón palpita como el de un ratón, de cualquier lado puede venir el próximo ataque. No estás seguro ni en tu lugar favorito del mundo. Pam pam pam, ¡Una ráfaga de metralla en 140 caracteres! ¡Al suelo!

¡Camúflate!, vístete de odio y brilla las botas con insultos, así lucirás como ellos y te reconocerán como a un igual. ¡Booooom! Un rumor en forma de dinamita. ¡Necesitamos refuerzos!

No puede ser, las oraciones se acaban y la ayuda no llega. El fuego quema las palabras y derrite tu voluntad. ¡Pum pum pa! Todo parece perdido, viene un convoy de comentarios que legitiman el ataque. ¿Dónde están los cascos azules?

Arrástrate, luce como gusano, escarba la tierra, todo es válido para salvarse. No te confíes, tápate los oídos ¡Carajo! Una granada aturdidora con canciones dedicadas. ¡Puuuuushhh!

¿Estás bien? Entiendo que te cueste, acabas de perder tu virginidad en estas peleas. Por el momento el enemigo ha dejado de disparar, tienes tiempo para lavarte y comer un poco.


No te descuides, aún tienes que sobrevivir al par de petardos que están por explotar.

domingo, 14 de junio de 2015

Un man bien fitness


En realidad no pienso mucho, solo me siento en mi cama, en el sillón verde que rasgó Gato, en la terraza viendo atardeceres, en mi sitio de trabajo o en el balcón de la finca; con la mirada desorbitada, fingiendo para ojos ajenos que estoy por consumar una idea trascendental. Pero no es así, mi cerebro viaja, se pierde, levita y le deja todo a la inconformidad que siento conmigo mismo todos los días.

Últimamente mi cerebro se ha perdido más veces de lo acostumbrado, está mamado de ganar todas las batallas y verse opacado por el show mediático del drama, que hace parecer inútil el resultado de las peleas.

Lo que sucede es simple: no puedo tomar decisiones sensatas sin corresponderlas con actos sensatos, en resumen: siempre la cago. Tengo la estabilidad de la falla de San Andrés.

La última gran decisión que tomé es tan inmensa que no alcanzo a rodearla con los brazos, pesa más que una consciencia cochina y la arrastro a donde voy.  A veces es invisible y ligera como la capa de Harry Potter, tan imperceptible que hasta yo la olvido; pero otras veces es un ancla de portaviones, un grillete recién fundido que me quema los tobillos y las muñecas.

Es una carga que aún no controlo, quisiera poderla sostener más de una hora, por lo menos un día, pero solo caigo y me levanto y caigo y me hundo y me sigo hundiendo. Me dijeron que Dios no pone cargas que uno no pueda llevar, pero parece que ignorara que hace mucho no voy al gimnasio.

Me estoy ejercitando de todas las maneras que encuentro para aumentar mi fuerza de voluntad, tonificar mi perseverancia y sacar pecho pa´cuando la tentación me embista. Primero de a tres repeticiones diarias, luego 4 y así hasta que las pueda hacer siempre que esté despierto. No puedo permitirme más debilidad, la decisión se tomó y voy a poder con ella. Tengo que tener una autoestima bien fitness.

Luego del entrenamiento me gusta pensar que me preparo para algo más que resistir, para algo más que superar. Disfruto ver personas que me alimentan saludablemente el optimismo, ya sea porque pasaron por algo parecido a lo mío, o porque son tan distantes que me permiten idealizarlas y creer que puedo conseguir algo similar, o mejor.

De verdad que lo estoy intentando, siéndole esquivo al veneno y al odio, que para la analogía de este escrito vendrían a ser grasas trans y exceso de carbohidratos.

No puedo permitirme lamentaciones por lo que no hice y no voy a poder cumplir; además, uno no debe prometer nada para no endiosar situaciones de futuro. Seguramente eso que uno anhela tanto, en realidad no es tan importante para el otro. No deseamos compartir nada con nadie en específico, solo queremos que alguien esté cuando vivamos eso que juramos, sea con quien lo prometimos, o con algún otro que se atraviese en el camino.


El entrenamiento no da espera, es hora de empezar con las repeticiones, reactivar músculos que hace mucho utilizo y alimentarme solo de cosas buenas, y reales. Tengo que ser un man bien fitness.

viernes, 22 de mayo de 2015

No pregunte por el tiempo

No me pregunte por el tiempo cuando está detenido. No lo pregunte porque hablar del tiempo es apresurar adioses, es desperdiciar el presente.

No me pregunte por el tiempo porque se apresura. ¡No lo mencione que me desconcentra!, desconfío de mi memoria y me aturde no podernos recordar como estamos ahora: siendo un amor que prepara la despedida.

No me pregunte por el tiempo que ya pasó ni cuánto nos queda, ha sido suficiente para deconstruirnos y reformarnos.

No me pregunte por el tiempo porque no tengo respuesta, pero le diría que son las horas más tristes de mi vida. 

¡Cómo quisiera grabar la intensidad de su respiración!

No me pregunte por el tiempo cuando estoy con usted, porque no existe. No me pregunte nada porque no lo sabría, a su lado lo olvido todo. Las tristezas están en los libros y los desaciertos en la televisión.

Vernos es despojarnos de errores, escupirle al pasado y putear a los incrédulos. Contemplarnos es el acto de amor más grande, es que el amor está en sus pestañas, está en su mirada llena de mí.

No me pregunte por el tiempo porque se está acabando, no estamos hechos para vivirnos a medias. Es como si un adicto a la heroína la cambiara por acetaminofén.

No me pregunte por el tiempo que mi poesía adelgaza, no me lo pregunte porque se me olvidan las palabras, no lo mencione porque nos contiene, nos limita, nos ahoga.

No me pregunte por el tiempo porque explota, somos materia y antimateria contenida, colisionando cada que nos vemos.

No me pregunte por el tiempo si no hay cómo llenarlo de amor, se nos salió de las manos, lo esparcimos en todas las direcciones. No lo desperdiciamos, solo no lo supimos vivir. 

No me pregunte por el tiempo porque ya no hay, pero un día volverá a haber.



'Cause all of me
Loves all of you
Love your curves and all your edges
All your perfect imperfections

How many times do I have to tell you
Even when you're crying you're beautiful too
The world is beating you down, I'm around through every mood
You're my downfall, you're my muse
My worst distraction, my rhythm and blues
I can't stop singing, it's ringing, in my head for you